El tiempo pasa y la espina sigue en el mismo lugar, dañandome como el primer día... mi rostro esta inerte pero mi alma aun llora su partida. La carga se hace pesada y ya no hay nadie que me ayude a cargar mi cruz, solo imagino su rostro sonriendo para poder seguir con este calvario... Aun no me explico porque todo tuvo que ser asi, porque se tuvo que marchar sin siquiera despedirse... porque lo arrebato asi? la herida no cicatriza...
No hay comentarios:
Publicar un comentario