Sus ojos en mi, su boca y la mia a punto de morderse, mis sentidos completamente dominados a su antojo, un cosquilleo en la panza que pocas veces he sentido, sol, arena y mar fue la mejor mezcla para tener un día perfecto...
No necesite de más, solo de su sonrisa y su cuerpo recostado a mi lado, mientras el mar cantaba una melodía yo otra vez me perdía en su aroma, en su encanto, en su piel...
Lo más probable es que al llegar a casa y terminar el día las cosas cambien pero despues de la felicidad que me había entragado nada podria arruinarlo. Quisiera tener más dias como este pero el sabor dulce y agraz que me da el que entre y salga de mi vida me convence de hacer ésto solo un par de veces, solo cuando sea sin pensarlo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario