Ojala te hubieras dado cuenta que a pesar de las caidas, yo seguia construyendo para ti, nuestro mundo día a día...
Y ya no estas... Y ya no estoy en tu vida...

lunes, 18 de febrero de 2013


No puedo decir que no te extraño. Es tan raro como todo me recuerda a ti; caminar por cualquier calle, las tardes entre las seis y hasta que anochecer, hacer la cama, cocinar, bañarme, lavarme los dientes, la música que escuchábamos juntas. Si eso no es amor... Pero en fin, no me quiero enredar más. Estás tan lejos tú de mi como yo de ti. No hay camino de vuelta, elegimos juntas separar nuestra historia yendo tú por la izquierda y yo por la derecha en el camino de la vida. Y el largo camino de las baldosas amarillas no se vuelve a juntar más adelante. Aunque a veces me dan ganas de volver atrás y comprobar si es que tú también volviste justo al punto en que nos separamos, y estás ahí esperándome, para darte un abrazo y preguntarte ¿cómo ha ido todo? ¿Eres feliz? Ojalá pueda volver a verte algún día, tú transformado en lo que siempre quisiste, yo teniendo la vida de vagabundo que siempre añoré. Y quizás reír o llorar. O quizás volver a caminar juntas de nuevo... 

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